14 oct. 2008

Jordi Pigem Filósofo de la ciencia (segunda parte)

En sus textos usted hace referencia al hombre moderno como un individuo "alienado" por su concepción separativa del mundo, una criatura incapaz de sentirse integrada o "realizada" en el cosmos.¿ No sería la ciencia otra forma de alienación, dado que sus premisas de investigación son también separativas? ¿ Cómo sería una ciencia capaz de ofrecer un conocimiento que "realice"al hombre en el cosmos?

Otra idea clave de los fundadores de la ciencia moderna es el propósito de controlar y dominar a la naturaleza. Descártes,por ejemplo, lo dice claramente en su Discurso del método.Desde luego, en los cuatro siglos transcurridos desde entonces hemos aprendido a dominar la naturaleza cada vez más. Y el dominar tiene un precio: quedamos separados de lo que hemos querido dominar. Por otra parte, esa idea de dominar la naturaleza tal vez sea sólo una ilusión.  Sólo entendemos la naturaleza superficialmente, y muchos de los cambios que hemos producido nos pasarán factura,por ejemplo, el cambio climático. Esa voluntad de controlar la naturaleza ha conducido a amontonar animales en las granjas porque se supone que nada sienten, pero eso trae consecuencias como la epidemia de la gripe aviar. Sí que hay algo intrínsecamente separador en la ciencia moderna. Se tiende a analizar las partes y a perder de vista el todo.  Y así se fragmenta el conocimiento en especialidades incompatibles.
 Hace falta integrar el enfoque analítico en visiones mucho más amplias y holísticas. Necesitamos una nueva revolución científica que en vez de separarnos del cosmos, nos reconcilie con él.

Ética Ecológica
Hoy está de moda el replanteamineto constante de nuestra relación con la naturaleza y se habla de desarrollo sostenido, de energías renovables, de usos responsables, re reciclaje, etc. ¿Echa en falta en este lenguaje algo importante que nos pueda ayudar a crear una relación con la naturaleza más efectiva y afectiva?

La ética ecológica está hecha de pequeños actos cotidianos, que pueden tener más o menos valorpráctico y que tienen siempre, como mínimo, valor simbólico. Todo eso es importante.Pero hay una cuestión de fondo que es nuestra relación la naturaleza. Digo naturaleza y no "medio ambiente" , que me parece un concepto terrible. El medio es algo exterior y el ambiente es también exterior, de modo que "medio ambiente" es una redundancia que indica algo doblemente exterior a nosotros. De ahí a ver la naturaleza como un montón de recursos que podemos usar a nuestro antojohay sólo un paso. Pero la naturaleza no es algo externo, es parte de lo que somos, aunque llevamos unos cuantos siglos intentando negarlo. Desde hace más de trienta años hay suficiente informaicón que señala que el rumbo de nuestra sociedad es insostenible.Pero ese rumbo apenas a variado. Sería mejor tener menos información y más sabiduría.