14 oct. 2008

Retorno a los bosques


Gran parte de este artículo no es mío,pero he considerado que era no sólo bonito e importante, sino además, revelador. Hacía tiempo que los bosques llamaban mi atención y lo siguen haciendo. Era y es, una imperiosa necesidad - casi un asunto de vital importancia para mí-adentrarme en un bosque. No sabía bien por qué sentía esto y leyendo a Clarissa Pinkola Estés y a Jean Shinoda Bolen, lo comprendí.
Quisiera compartir esta información por si sucede lo mismo dentro de vosotras.

El retorno a los bosques, a la vida natural,implica una conexión con lo más profundo, bello y sano que hay en nosotras. La vuelta al bosque, no sólo en un sentido metafórico sino real, es un aprendizaje esencial y vital, implica aprender a cuidar el planeta. Ir al bosque es ir al encuentro de la naturaleza salvaje, vincularnos con los ciclos sabios y profundos del cuerpo, de la Tierra,y, de alguna manera salir de lo convencional, de lo intelectual, de la opresión social que nos desnaturaliza cada vez más y nos aleja de la fuente, de nosotras mismas. El bosque es volver a nuestra naturaleza profunda, a una vida ritmada por los ciclos naturales integrados en un todo mayor.
Regresar al bosque es retomar el contacto con lo natural, lo genuino.
El bosque es un lugar de crecimiento espiritual para las mujeres.Es en la naturaleza donde la mujer encuentra el alimento que su ser necesita para renovarse, reconectar consígo misma y a su vez con la tierra.